Espacios expositivos

Las Caballerizas de Juvarra

Las exposiciones temporales del Palacio Real de Venaria se alojan en sus dos espacios expositivos: las Caballerizas de Juvarra y las Salas de las Artes

Las Caballerizas de Juvarra

Los ambientes dieciochescos de la Citroniera y de la Caballeriza Grande, con un fuerte impacto escenográfico por sus proporciones y la unicidad arquitectónica del lugar, son el escenario ideal para grandes exposiciones nacionales e internacionales.

Realizadas de 1722 a 1727 por Filippo Juvarra, la Citroniera (antiguo invernadero creado para la conservación de los cítricos) y la Caballeriza Grande, con sus 5.000 metros cuadrados totales de superficie, más de 140 metros de largo por casi 15 de ancho y otros tantos de altura cada una de ellas, representan el mayor espacio expositivo del complejo del Palacio Real de Venaria.

Los gastos para sus construcción superaron todos los presupuestos, tanto que los empresarios encargados de la obra se lamentaban, magnificando el complejo: "Nos han hecho construir un edificio de una altura extraordinaria (...) un edificio que es más bien para un magnifico templo que para una caballeriza o un invernadero para cítricos". Este último, usado para albergar durante el invierno las plantas ornamentales de cítricos, emerge como bastidor del escenario del Jardín Floral y su entrada principal se abre a una de las avenidas más largas: la Avenida Real. Su interior se presenta como un enorme invernadero, con ventanas orientadas al Sur, para aprovechar el sol al máximo.

Las Salas de las Artes

Las Salas de las Artes, en las Plantas Superiores del Palacio de Diana, son un auténtico valioso cofre para exposiciones temporales organizadas en diversas épocas del año. Las Salas, durante la segunda mitad del siglo XVII, acogían el Teatro de Comedias con el antiguo Mirador, ambientes actualmente recuperados. La vista al infinito de la que se puede gozar si se mira a los Jardines, hacia el burgo o el Patio de Honor, tal vez animada por el espectáculo de los movimientos del agua de la Fuente del Ciervo, es imperdible.